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Trabajando la sombra

Shadows in the sand, Matthew Bowden

Hace poco un amigo me mandó un texto sobre un trabajo emocional que se iba a hacer con la sombra, la parte de nuestro inconsciente a donde mandamos a parar los aspectos tanto negativos como positivos que no somos capaces de aceptar en nosotros mismos. Al leerlo pensé en como hace cierto tiempo estaba en un retiro de meditación y empecé a sentirme muy irritado con respecto a otro participante. Como era un retiro de silencio y no un taller de trabajo emocional, la situación no se prestaba ni para hablar con él ni tampoco para hacer un trabajo dinámico y catártico sacando rabia y gritos. Lo que sí decidí era intentar hacer como recomienda Rumi en el poema Casa de Huéspedes y recibir esta emoción, la irritación, amorosamente como un huésped para ver lo que me podía enseñar.

Silencio

Desde el retiro del mes pasado, llevo unas semanas de ‘silencio textual’, sin tener tiempo para escribir y ahora llevo unos días pensando en el silencio en sus dos vertientes. De un lado hay el silencio pesado y opresivo, que he sentido muchas veces cuando tenía la sensación de no tener nada que decir y sufría por ello. A veces este tipo de silencio surge alrededor de personas que mantienen algún tipo de secreto, algo que les pesa y que les bloquea el chakra de la garganta. En mi caso fue así, antes de empezar a hacer trabajo emocional para poder expresar lo que eran secretos de infancia y vergüenzas ajenas de los que me había hecho cómplice involuntario. Lo mejor que se puede hacer con este tipo de silencio es nombrarlo y moverse a través de él hacía la expresión, para poder soltar el lastre que supone: de lo contrario uno se queda atrapado.

El otro tipo es el silencio liberador con el que a veces se conecta en la meditación o en momentos de expansión, como las ‘experiencias punta’ de Maslow, cuando la mente se agota, los ritmos cerebrales se calman y sólo queda el ver, el atestiguar silencioso. Es el silencio de lo que Suzuki llama el sustrato dinámico de toda existencia, sobre el que Michael Washburn ha escrito también en The Ego and the Dynamic Ground. Es silencio atronador de sunyata, del vacío fértil del que todo el mundo manifiesto surge.

El puente entre un silencio y otro es la expresión, hablar, cantar, escribir cartas de amor, poesía o blogs, da igual, cualquier cosa que rompe las cadenas del silencio contraído. Es el dedo que señala la luna, las hojas de ruta que por lo contrario nos permiten expandirnos más allá del pequeño yo hacia nuestro auténtico Ser. Me ha gustado un poema de Rumi que me mandó un amigo, En el Arco de tu Mazo, que lo dice de un modo mucho más conciso y bello, insinuando lo inefable a través de la palabra creativa a la vez que reconociendo la humildad de nuestra expresión y de nuestros mapas ante el misterio.





..............En el Arco de Tu Mazo......

No vayas a ningún lado sin mí.
No dejes que nada suceda en el cielo aparte de mí,
o sobre la tierra, en este mundo o en aquel otro,
sin mi ser en su suceso.
Visión, no veas nada que yo no vea.
Lengua, no digas nada.
La manera en que la noche se conoce con la luna,
sé eso conmigo. Sé la rosa
más cercana a la espina que soy .
Quiero sentirme en ti cuando pruebes la comida,
en el arco de tu mazo cuando trabajes,
cuando visites amigos, cuando tú solo
subas al techo por la noche.
Nada hay peor que caminar por la calle
sin ti. No sé a dónde voy.
Tú eres el camino, y el conocedor de caminos,
más que mapas, más que amor.



Rumi

Casa de huéspedes

Este ser humano es una casa de huéspedes.
Cada mañana una nueva llegada.

Un gozo, una depresión, un significado,
Alguna conciencia momentánea viene,
Cual visitante inesperado.

Dales la bienvenida y entretenlos
Incluso si son un cúmulo de penas
Que violentamente dejan tu casa
Vacía de muebles.

Sigue tratando a cada huésped honorablemente,
Tal vez te deje el camino libre para una nueva dicha.

El pensamiento oscuro la vergüenza, la malicia,
Recíbelas en la puerta riendo,
E invítalas a pasar.

Agradece todo lo que llegue,
Porque todo ha sido enviado
Como guía del más allá.

Rumi
(esta traducción está tomada de “Después del éxtasis, la colada” de Jack Kornfield)

Hace unas semanas escuché de nuevo este poema en Integral Naked y el otro día lo leí en el libro de Kornfield: ¡me ha ayudado con mis propios visitantes estos días! Para mí resume la actitud meditativa en cuanto a la sombra: ni negación ni represión ni disociación sino observación sin juicio, acecho, aceptación pero no resignación, a la espera de que la enseñanza se revele. Y me recuerda a Genpo Roshi, cuando habla de las voces personales en el proceso Big Mind, como el controlador, la rabia, el niño herido, la tristeza… - todas las voces que forman parte de nuestro psique son como hijos de familia que todos merecen tener su lugar en la mesa, ser escuchados, sin que se le de la espalda a ninguna.

¡Que tengáis muy buen día!

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