
El proceso del Big Mind surge de una síntesis particular de tradiciones de occidente y de oriente, en concreto de la práctica de meditación zen y de la práctica psicoterapéutica con sub-personalidades de Hal Stone, terapeuta formado en la escuela de Jung y en Gestalt. Siendo responsable del centro zen de Los Ángeles a principios de los años 80, Genpo y otros miembros de la sangha empezaron a acudir a sesiones de diálogo de voces en casa de Stone, buscando ayuda terapéutica para salir de la crisis que afectaba el centro, crisis para la cual el marco zen no parecía aportar soluciones. Años más tarde, en 1999 ‘nació’ el proceso cuando durante uno de sus talleres, Genpo le pidió permiso a uno de los 50 asistentes para hablar con la voz de la Gran Mente. A partir de ese punto de inflexión desarrolló la técnica Big Mind. Se trata de una meditación guiada e interactiva, en la que el facilitador lleva a un grupo o a un individuo a través de una serie de voces personales antes de dar un salto hacia las voces transpersonales.
La técnica original de los Stone es adaptada aquí para trabajar en grupo, de modo que los asistentes cambian ligeramente su postura al cambiar de voz en vez de cambiar físicamente de un lugar a otro. También es diferente de la técnica de los Stone en cuanto a las voces. Las voces personales en el Big Mind incluyen típicamente las siguientes: el Protector/Controlador, el Escéptico, el Miedo, el Enfado, el Yo Dañado, la Victima, el Reparador, el Niño Vulnerable, el Deseo, el Buscador y el Buscador Espiritual. Mientras para los Stone el objetivo de su trabajo era llegar a desarrollar un Ego Consciente, en el Big Mind el trabajo consiste en hacer un salto desde estas voces personales hacia otras que trascienden incluso al Ego Consciente. Por ello quizás la diferencia más importante de este trabajo es la incorporación de estas voces transpersonales que incluyen: el Camino, la Gran Mente, el Gran Corazón, Compasión Femenina, Compasión Masculina, Gran Mente/Gran Corazón, el Maestro, el Ser Humano Integrado y Funcional, la Mente de Gozo, y la Mente de Gratitud.
No hay panaceas ni vías rápidas en el camino espiritual, más bien uno tiene que establecerse en una práctica, año tras año, día tras día, instante tras instante. Pero a veces unos se encuentra con experiencias que nos pueden indicar por dónde van los tiros y el proceso Big Mind me parece una de ellas. Salvando las distancias, me recuerda la canción Stairway to Heaven de Led Zeppelin – es como si al ir pasando por las distintas voces uno pudiese ir subiendo los peldaños hacia el Ser, por lo menos el tiempo que dure el proceso. Al final te encontrarás de nuevo al pie de la escalera pero por lo menos has podido vislumbrar durante un rato lo que había allí arriba.
La técnica original de los Stone es adaptada aquí para trabajar en grupo, de modo que los asistentes cambian ligeramente su postura al cambiar de voz en vez de cambiar físicamente de un lugar a otro. También es diferente de la técnica de los Stone en cuanto a las voces. Las voces personales en el Big Mind incluyen típicamente las siguientes: el Protector/Controlador, el Escéptico, el Miedo, el Enfado, el Yo Dañado, la Victima, el Reparador, el Niño Vulnerable, el Deseo, el Buscador y el Buscador Espiritual. Mientras para los Stone el objetivo de su trabajo era llegar a desarrollar un Ego Consciente, en el Big Mind el trabajo consiste en hacer un salto desde estas voces personales hacia otras que trascienden incluso al Ego Consciente. Por ello quizás la diferencia más importante de este trabajo es la incorporación de estas voces transpersonales que incluyen: el Camino, la Gran Mente, el Gran Corazón, Compasión Femenina, Compasión Masculina, Gran Mente/Gran Corazón, el Maestro, el Ser Humano Integrado y Funcional, la Mente de Gozo, y la Mente de Gratitud.
No hay panaceas ni vías rápidas en el camino espiritual, más bien uno tiene que establecerse en una práctica, año tras año, día tras día, instante tras instante. Pero a veces unos se encuentra con experiencias que nos pueden indicar por dónde van los tiros y el proceso Big Mind me parece una de ellas. Salvando las distancias, me recuerda la canción Stairway to Heaven de Led Zeppelin – es como si al ir pasando por las distintas voces uno pudiese ir subiendo los peldaños hacia el Ser, por lo menos el tiempo que dure el proceso. Al final te encontrarás de nuevo al pie de la escalera pero por lo menos has podido vislumbrar durante un rato lo que había allí arriba.
2 comentarios:
Muy completita la entrada sobre Big Mind,¡gracias!
Llevo un tiempo muy interesado en los procesos de Big Mind. Las circunstancias no me permiten todavía asistir a un taller, pero creo que está en mi vida.
Gracias por la entrada.
Un abrtazo
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